La comida seca completa es una comida altamente energética y saludable para el perro. Muchos cuidadores basan la dieta de su mascota en comida seca. Sin embargo, a veces el perro pierde repentinamente el interés por el alimento que anteriormente devoraba con apetito. Después de una visita al veterinario y de descartar problemas de salud, vale la pena considerar otras razones para la falta de apetito. Descubre por qué el perro no quiere comer croquetas y cómo solucionarlo.
El perro no quiere comer croquetas – ¿cuál puede ser la causa?
Cuando el perro no quiere comer el alimento que antes devoraba, primero se deben descartar problemas de salud. El veterinario debe examinar al perro. Las causas pueden incluir enfermedades de los dientes y encías, úlceras en la boca, irritaciones en el tracto digestivo. Si el veterinario descarta un estado patológico, las razones por las que el perro no quiere comer croquetas pueden ser errores en la alimentación del animal o simplemente un cambio en sus preferencias.
- La comida está mal almacenada
Los perros tienen un sentido del olfato agudo, por lo que una comida seca bien almacenada, que aún huele, despierta más interés que una que ha perdido su aroma. Con un almacenamiento prolongado, la comida seca sufre procesos de oxidación que afectan no solo su olor y sabor, sino también su valor nutricional. La humedad modifica la estructura de la comida y aumenta el riesgo de desarrollo de bacterias. Consumir alimento seco mal almacenado puede causar trastornos en el tracto digestivo del perro.
- El perro recibe porciones de comida demasiado grandes
No solo la comida húmeda, sino también la comida seca se vuelve poco fresca si permanece demasiado tiempo en el plato. Después de algunas horas, se torna en un medio para bacterias. Si el perro come varias veces comida en mal estado que le causa dolor de estómago, desarrollará una aversión persistente hacia ella.
- El perro no come croquetas porque recibe demasiados bocadillos
Las golosinas para perros son una interesante variedad en la dieta. Son útiles durante los entrenamientos, como incentivo y recompensa. Sin embargo, su exceso puede llevar a sobrepeso, obesidad y desinterés durante las comidas principales.
- El perro se ha aburrido del sabor de la comida
Aunque los perros no son tan exigentes como los gatos, a veces ocurre que la comida seca que reciben desde hace tiempo deja de ser atractiva para ellos en términos de sabor, olor o textura.
¿Cómo enseñar al perro a comer croquetas?
- Almacena la comida en condiciones adecuadas
Lo mejor es comprar la comida en sacos adecuados al tamaño del animal, de manera que la consuma en unas semanas, no en meses. Idealmente, el empaque debe tener un cierre hermético, así podemos cerrarlo correctamente tras abrirlo. De lo contrario, debemos usar un clip o una pinza, o transferir la comida seca a un contenedor grande. Almacena la comida en un lugar oscuro, seco y fresco.
- Ajusta las porciones de comida a las necesidades de tu perro
Cada vez llena el plato del perro exactamente con la cantidad de comida que necesita. Si el perro no come la comida seca en 15-20 minutos, vacía y lava el plato.
- Controla la cantidad de bocadillos que le das
La regla de oro que debemos seguir es que los bocadillos no deben constituir más del 10% de la ingesta diaria de calorías. Debemos tener en cuenta el valor energético de los bocadillos en el balance calórico diario, restando de la comida principal una porción adecuada.
- Cambia el sabor de la comida
Si crees que tu perro es quisquilloso porque se ha aburrido del sabor de la comida, busca un producto con las mismas propiedades, composición analítica similar, es decir, cantidades similares de proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales, pero con un sabor diferente. Lo mejor es elegir un producto de la misma marca. En cada cambio de comida, es importante introducirla gradualmente, especialmente si decidimos dar comida de otro fabricante. Un cambio repentino en la dieta puede causar problemas digestivos en el perro.
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